El Bardo de la Muerte y el Renacimiento
Por: Lama Ole Nydahl
Cuando las personas hablan sobre el bardo usualmente piensan en el momento siguiente a la muerte. El término, sin embargo, va mucho más allá. Se refiere a cualquier "estado intermedio". Todos los seres experimentan, en su vida entera, tales estados intermedios hasta la iluminación, cuando la mente reconoce su clara luz atemporal. Justo ahora en esta lectura, por ejemplo, estamos en el bardo de estar despiertos - al menos eso espero -. Nos comunicamos con símbolos y palabras, y percibimos el mundo a través de nuestros sentidos. La noche corresponde al bardo del sueño, de la oscuridad y la falta de conciencia. Para aquellos afortunados que conocen la meditación de la clara luz bastante bien, la experiencia es similar a descansar en un océano de luz.
También hay períodos cuando las impresiones guardadas llegan de diferentes formas, como en los sueños. Este es llamado el bardo de los sueños, y probablemente incluye la mayoría de las condiciones inducidas por las drogas. Entonces nos despertamos nuevamente y reanudamos la consciencia despierta. Evidentemente, todo lo mencionado hasta aquí es condicionado y cambiante y no puede ser de beneficio definitivo para todos los seres. Si meditamos, sin embargo, surge un estado que es en esencia clara luz atemporal, una conciencia que no es dependiente de nada. Esta más allá del nacimiento y la muerte, sin ir o venir. Todas las prácticas del Camino del Diamante apuntan a hacer a la consciencia radiante siempre presente. Mientras están vivos, los seres, tanto humanos y animales, se mueven entre los tres bardos anteriores, estar despierto, durmiendo o soñando. Al morir, otros tres bardos aparecen.
Primero, viene el proceso de la muerte como tal. Ya sea una muerte rápida o lenta hay una transformación. Luego, sigue un período donde la mente continúa su fluir habitual de la vida previa. Después de reconocer que uno está realmente muerto, un proceso de reestructuración tiene lugar y, dependiendo del estado dominante, la mente entra en un nuevo reino dentro de los seis niveles de existencia. Siempre ha sido así. De la misma forma como el espacio no tiene comienzo, la mente tampoco tiene punto de partida. Tanto fuera como adentro ha estado constantemente jugando, expresándose y experimentando su riqueza de incontables formas. Estos seis bardos se han alternado siempre; los tres cotidianamente y los tres que siguen cuando los seres no liberados se mueven hacia su próxima vida.
Ustedes vinieron aquí esta noche a fin de conocer lo mas reciente. A fin de entender lo que sucede en la muerte, necesitamos primero mirar en la mente. En su esencia la mente es espacio. Esta no tiene color, peso, olor ni tamaño. No esta hecha de nada; no fue nacida; ésta no morirá. No ha venido de ninguna parte así que no se irá. Este espacio, sin embargo, no es un agujero negro. Esto tampoco implica desaparecer ni la no existencia. Su naturaleza es rica. Juega, se expresa a sí misma, sueña, deja que las cosas ocurran y luego las disuelve nuevamente. Tiene un gran poder y es al mismo tiempo ilimitada. Donde quiera que veamos, no hay fin para esto - siempre más cosas pueden suceder. En la medida que este reconocimiento comienza, ningún sentimiento condicionado puede vencerlo, y un gozo sin miedo y espontáneo, y una compasión activa, no sentimental y de gran alcance aparece naturalmente. Si ese fuera el estado constante de los seres, si estuviésemos siempre conscientes de la mente misma, todo sería fácil. Entonces morir y renacer sería como cambiar de ropa. La clara luz de la mente, su conciencia radiante y, el gozo y el poder de su actividad nunca se detendrían. Sin ninguna brecha de consciencia, y viendo nuestro cuerpo y habla cada vez más como herramientas, podríamos libremente seleccionar renacer en lugares de máxima utilidad para otros..
Por supuesto esto está lejos de la experiencia diaria de la mayoría de los seres. Quien no medite rara vez vislumbra la esencia de la mente. Entonces esto solo sucede por suerte, como al hacer el amor o durante la caída libre antes que el paracaídas se abra. Ya sea que su eterna frescura se manifieste a través de un proceso continuo o accidentalmente, es la total certeza y el gozo profundo lo que aparece cuando nos olvidamos de esperar, temer o anhelar. Se expresa a sí mismo como un amor que tiene pocos conceptos. En vez de la brillante luz de la mente o sus mas impermanentes visiones claras, sin embrago, los seres no iluminados se identifican con su corriente de impresiones. Ellos buscan una esencia duradera en el flujo cambiante producido a través de sus cuerpos y su actividades mentales.
Aunque, consideradas a ser reales, tales situaciones y sentimientos no pueden durar. Su naturaleza es como un río - aunque, agua nueva lo recorra constantemente, hay todavía una continuidad, y la gente se identifica con este como una corriente de consciencia. Hay una causalidad entre un niño de 7 años y el posterior adulto de setenta. Sin el primero no puede estar el último, sin embargo, cada partícula, cada molécula es nueva.
En un cierto punto, este proceso no puede adaptarse más al cuerpo. Cuando este no puede contener más a la mente, eso es la muerte. La muerte luce muy diferente cuando se muere lentamente, como de SIDA o cáncer, o si nuestro cuerpo se desintegra debido a pisar una tierra minada, o teniendo un accidente a alta velocidad. El proceso que tiene lugar, sin embargo, es el mismo. Ya sea que ocurra en un instante o en un período prolongado, la energía que se utiliza para distribuir a lo largo del cuerpo siempre se mueve hacia el eje central. En las grandes religiones de experiencia, el cuerpo trae sucesivamente varios sistemas energéticos. Ellos dependen de la meta buscada, ya sea el de estados de dioses sin forma, una larga vida balanceada o la clara luz de la mente. En el hinduismo este trabaja en la espina dorsal, en el taoísmo en una elipse a través del cuerpo, y en el budismo el canal central de energía reposa entre un punto ocho dedos detrás de la línea original del cabello en el tope de nuestra cabeza y finaliza cuatro dedos abajo del ombligo. De este tubo de energía primaria en el centro de nuestro cuerpo cinco ruedas diferentes se dispersan ramificándose en 72.000 canales. Siendo femeninos, ellos son esencialmente espacio e intuición. Dentro de ellos yacen energías masculinas potenciales, las cuales sólo son completamente despertadas en la iluminación. Su naturaleza es compasión y gozo. Durante el proceso de muerte la conexión con
los sentidos externos primero se recoge hacia el centro de nuestro cuerpo y luego, las cinco ruedas colapsan en el canal central de energía. Durante ese proceso uno primero pierde poder. Una presión es sentida sobre el cuerpo y las impresiones sensoriales se hacen confusas. Entonces, nuestro control sobre los elementos fluidos se pierde. Uno se siente como si flotara en agua y saliva de la boca y nariz. Seguidamente a esto, uno se vuelve reseco, y el frío penetra por las extremidades. Ahora, cercanos a la muerte, nuestra respiración es superficial y entrecortada y los no meditadores pierden la última habilidad para concentrar la mente. Dependiendo de nuestro Karma, las impresiones absorbidas durante nuestra vida, cualquier cosa puede aparecer, desde el maravilloso sentimiento de gozo significando experiencia luego de un Phowa hasta estados de gran pérdida con temor y frustración. Aquí el karma puede hacerse ya muy visible. Al final, uno toma tres exhalaciones muy largas, y eso es todo. Aunque en este momento las personas son declaradas "muertas", durante los próximos 20 o 30 minutos un proceso energético continúa dentro de los ejes magnéticos del cuerpo.
Este canal de energía apareció cuando nuestra consciencia de la vida anterior se juntó con la esperma y el óvulo de nuestros padres. Las dos células, cuya información genética dio las bases para nuestros cuerpos actuales, adicionalmente, cada una lleva una carga energética. En la meditación la esencia masculina es experimentada como blanca y la femenina como roja. Cómo billones de células se formaron en nuestros cuerpos humanos, la energía blanca se movió hacia arriba y ahora está centrada alrededor de ocho dedos detrás de nuestra línea original del cabello en la coronilla de nuestras cabezas. Al mismo tiempo la energía roja se movió hacia abajo y ahora reposa cuatro dedos debajo del ombligo en el centro del cuerpo. Entre estos dos polos yace un eje con las ruedas y canales mencionados anteriormente. Luego que uno deja de respirar, durante los siguientes diez o quince minutos la energía blanca deja de aferrarse del tope de nuestra cabeza y se mueve hacia abajo hacia el corazón. En su camino hacia abajo, una hermosa clara luz es experimentada, cómo de la luna, mientras treinta y tres sentimientos, cuya base está en la rabia, desaparecen. Muchos escuchan el sonido de la sílaba HANG y la memoria es tan intensa que un frecuentemente ve seres que han muerto antes que uno.
Después de eso, una luz roja asciende desde el punto cuatro dedos debajo de nuestro ombligo. El sentimiento es muy poderoso y la luz es como un profundo atardecer. Mientras se mueve hacia arriba al corazón, también tomando entre 10 a 15 minutos muchos escuchan la profunda vibración AH. Cuarenta sentimientos de apego desaparecen en este punto y un gozo indescriptible es sentido. De veinte a treinta minutos después de la muerte estas dos energías se han fusionado así en el centro de nuestro pecho y todo se vuelve negro. Mientras esto sucede, siete velos derivados de la ignorancia se disuelven.
Luego, aparece una luz radiante, totalmente más allá de la conciencia personal. Si podemos mantener ese estado la meditación es llamada thugdam. Esto significa que la mente esta al margen del corazón en una condición que no separa la verdad externa e interna. Aquí, su abierta, clara e ilimitada esencia penetra todos los tiempos y direcciones; esta es la conciencia de los lamas como Karmapa. Esto es comparado como el encuentro entre un niño y su madre y, si puede ser mantenido, hay una verdadera iluminación. Toda separación entre espacio y energía, así como entre pasado, presente y futuro, luego desaparecen.
Quien no pueda mantener este estado se oscurecerá. El libro Tibetano de los muertos menciona un período de tres a cuatro días de inconsciencia después de la muerte. En el caso que las personas muertas han venido a mí, a pesar de eso, transparentes, pero, de forma diferente, luciendo como normalmente lo hacían, esto siempre ha sido después de sesenta y ocho horas. Pienso que se debe a que todos ellos fueron personas citadinas y muy bien educadas. Así que sus procesos mentales fueron muy rápidos.
Cuando uno se despierta después de la muerte, hay un sentimiento de que algo está fundamentalmente mal. Sin embargo, aún si nuestro cuerpo está conservado, uno evitará verlo y en cambio tratará de alejarse. Este estado es altamente confuso porque, no teniendo cuerpo, cualquier lugar del que uno piense uno automáticamente está ahí. También, nuestra inteligencia es mucho más aguda que cuando estabamos vivos, y, aunque podemos leer los pensamientos de los vivos, no podemos comunicarnos con ellos. Cuando uno se sienta en una silla, la gente se sienta sobre uno y cuando uno les habla, ellos simplemente se van. A pesar de tantas señales los seres no quieren reconocer que están muertos. Luego de los tres días de inconsciencia, le sigue una semana durante la cual la gente continúa dentro de sus hábitos mundanos de su vida anterior. Luego, nadie puede evitar por mas tiempo el darse cuenta que no tiene un cuerpo físico. Este reconocimiento puede solidificarse cuando se para delante de un espejo no encuentra ningún reflejo. Algunos se descubren a sí mismos caminando sobre la arena sin dejar ninguna huella de pisadas y otros pueden poner sus manos en agua hirviendo y no quemarse. En ese momento, la mente reconoce: "Ahora estoy muerto, ya no tengo mas un cuerpo", y este es un choque tan grande que uno cae inconsciente por segunda vez.
Cuando uno se despierta de nuevo, la mente se ha mudado a un nuevo estado. Aquí, el flujo compartido de la superficie de nuestra consciencia se ha detenido y nuestras impresiones subconscientes individuales emergen como experiencias muy fuertes. Aunque pueden ser mayormente comparadas con grandes sueños individuales, uno también espera que sean reales y siente esperanza y disgusto.
Mientras uno continúa manteniéndose y alejándose como siempre, por los próximas no más de cinco semanas y media (de modo que estos tres estados intermedios no duran más que siete semanas en total), nuestra tendencia más fuerte elabora su vía a través de otras impresiones de la mente. Si un lama o una práctica de meditación habitual no están ahí para ayudar, estas tendencias deciden la dirección de nuestro próximo renacimiento. Aunque el reino humano provee un amplio rango de posibilidades kármicas, desde el sufrimiento de las mujeres musulmanas y la gente en Africa, hasta las personas con estilos de vida lujosos y libres como en los suburbios occidentales, también cinco niveles de existencia no humanas diferentes pueden aparecer de las tendencias almacenadas de la mente.
Tres tipos de reinos divinos aparecen del sentimiento del orgullo. Si hemos realizado buenas acciones, pero con el sentimiento de "Yo estoy haciendo algo por ti", ellas no son liberadoras, pero dependiendo de nuestra inteligencia, ellos producirán niveles de consciencia mas placenteros. Así como los deseos son automáticamente satisfechos ya sea en los seis "reinos de los deseos", también lo es la satisfacción estética en los setenta "reinos de la forma". Los mas altos entre los dioses son aquellos en las cuatro condiciones de intensa abstracción. Como la ilusión de un "yo" separado persiste en todos, sin embargo, una vez que nuestro almacén de impresiones positivas se ha agotado los dioses se caen y otro sentimiento emerge con su ambiente correspondiente. Si los celos se manifiestan como el sentimiento principal, los seres se descubrirán a sí mismos en salas de armas. Anteriormente, buscaban espadas, pero hoy probablemente serían ametralladoras. Están profundamente perturbados por aquellos que disfrutan más felicidad que ellos mismos. Si la confusión surge como la mayor perturbación la mente puede tratar de esconderse entre rocas y plantas, y si los animales van ahí para aparearse, podríamos correr entre ellos. Así, los seres terminan con cuatro patas y un hermoso abrigo de pieles tanto durante el verano como en el invierno. También es posible que la avaricia se vuelva predominante y ya
durante esta vida esto hace a los seres visiblemente miserables. Aunque muchas personas lo tienen todo, sus posesiones solamente los encarcelan. Después de la muerte este estado general se condensa en una ansiedad por comida y bebida. Algunos, entonces, piensan que sus barrigas son tan grandes como San Francisco y sus bocas como la cabeza de una aguja. Otros experimentan que cualquier alimento se convierte en fuego o que espíritus desagradables los alejan de ellos. La peor contaminación de la mente, sin embargo, consiste en la ira y el odio. Estos maduran como el dolor mas grande. Hoy conocida como paranoia, uno tradicionalmente distingue ocho niveles de dolor del calor y ocho del frío. Adicionalmente, ahí existe un estado de "aburrimiento" y de "algunas veces".
Como se ha mencionado, los deseos realizaron esta presente vida humana y continuarán haciéndolo. Pero el karma es pegajoso y tiene efectos prolongados. Después de decidir el reino de renacimiento, éste, además, define el tipo de cuerpo que tomamos, en que medio ambiente nacemos y bajo que tipo de motivación vivimos. Sin embargo, como ser humano uno tiene todos los controles en sus manos. Teniendo un cuerpo sólido y siendo capaz de entender que es beneficioso o que causa daño, uno puede evitar sembrar las semillas para los eones de felicidad impermanente o profundo sufrimiento en los cuatro reinos no físicos o para períodos mas cortos de estupidez como animales. Lo más importante es la comprensión que no esta es una alternativa para la liberación y la iluminación. Los dioses se caen de nuevo. Los semidioses son celosos y pelean. Los animales se comen unos a otros. Los fantasmas están siempre frustrados y los seres infernales siempre sufren. Aún los humanos tienen los cuatro problemas básicos de nacer, la vejez, la enfermedad y la muerte. También, los mejores años de nuestra vida no carecen de las dificultades de conseguir lo que uno desea, de evitar lo que uno no desea, de mantener lo que uno tiene y tener que arreglárselas uno mismo con lo que es inevitable. Como esto ha estado sucediendo desde tiempos sin principio es imperativo encontrar valores duraderos.
Para cortar la raíz de todo sufrimiento, Buddha nos recomienda concentrarnos en aquello que esta más allá del nacimiento o la muerte, lo cual nunca ha surgido y nunca desaparecerá. Él no apunta a las imágenes sino al espejo mismo, mostrándonos el océano debajo de las olas. Ninguna experiencia condicionada o situación externa puede satisfacer verdaderamente. Solo la luz clara, abierta e ilimitada de la mente es completamente feliz y absoluta. Sus enseñanzas, ser esto en la vida, el renacimiento y los que está intermedio, apuntan solamente a compartir esta certeza. Con los métodos del camino del diamante cada uno de los bardos después de la muerte mencionados anteriormente se convierten en puertas hacia la iluminación. Ellos ofrecen oportunidades para confrontar la mente con su verdadera naturaleza y dejarla libre.
Durante los últimos doce años Lama Ole Nydahl ha enseñado la transferencia de la conciencia, Phowa, a mas de 30.000 personas alrededor del mundo. El dió esta lectura en San Francisco durante el otoño de 1998 y posteriormente aprovechó el inglés en Siberia en marzo de 1999. Tan pronto como su ocupada agenda lo permita, él espera terminar un libro sobre el tópico. Este incluirá algunos métodos que utiliza el Budismo del camino del diamante para beneficiar la mente durante situaciones tan graves y, también, brindar comparaciones con algunas introspecciones de psicología occidental. El nos permitirá mirar sobre su hombro y evaluar sus razones para estar totalmente seguro de las enseñanzas dadas.
Traducido de Buddhism Today. Volume 6. 1999.
El estudio como práctica
Por: Hannah Nydahl
Cuando leí por primera vez un texto budhista fue como una revelación. Este me dio el mas grande aliento después de responder a todas mis preguntas. Fue la clásica experiencia de reconocimiento, la cual, en claros y desnudos momentos de introspección (1) , trajo lagrimas a mis ojos.
Entrevista con Hannah Nydahl
A través de tu trabajo de traducción en el Instituto Budista Internacional del Karmapa (KIBI) en Nueva Delhi y la universidad de estudios de verano de KIBI en Europa estás muy involucrada en el aspecto del estudio de la práctica de Dharma. ¿Cómo comenzó tu interés por los estudios del Dharma? ¿Estabas interesadas en los aspectos filosóficos del budismo cuando comenzaste en el Dharma, o se desarrolló con la traducción? ¿hubo alguna experiencia clave al respecto o simplemente ocurrió?
Hannah Nydahl: Antes de volverme budista siempre estuve fascinada por la mente y sus funciones y quería aprender y entender más sobre esto. Mientras que en la universidad, la filosofía estaba entre mis temas favoritos. Toda la ola psicodélica de los 60 fue sobre de la exploración de la mente, pero perdimos el objetivo porque cometimos el error de creer que las drogas mentales, como el LSD y la mescalina, podían ser nuestros maestros. Cuando leí un texto budista por primera vez fue como una revelación. Este me dio el mas grande aliento después de responder a todas mis preguntas. Fue la clásica experiencia de reconocimiento, la cual, en claros y desnudos momentos de introspección (1), trajo lagrimas a mis ojos.
Mi propia introducción al budismo fue una combinación de encontrarme con un ejemplo perfecto, mi maestro, el 16to Karmapa, y confianza en la visión budista. Cuando mi esposo Ole y yo conocimos al Karmapa por primera vez en 1969 y nos hicimos sus estudiantes, su poderoso ejemplo tanto de sabiduría como de amor fue tan convincente que no tuvimos dudas de que ese era el camino adecuado. Durante nuestros primeros años de práctica, que pasamos en los Himalayas, el énfasis fue en la meditación y no en el estudio. Para mí, el aspecto del estudio se desarrolló luego en conexión con el trabajo de traducción en occidente.
Una pregunta que es frecuentemente realizada en las entrevistas es: si pudieras llevarte contigo solo un libro del dharma a un largo retiro, ¿cuál sería éste?
Hannah Nydahl: Sería un libro del Mahamudra.
¿Es cierto que cuando nos adentramos teóricamente en nuestra mente, ésto es una forma de Lhaktong (meditación introspectiva o en la visión clara)? ¿que significa ésto?
Hannah Nydahl: Todas las meditaciones caen en dos categorías que los Tibetanos llaman Shinay o Lhaktong o en sánscrito shamatha y vipassana. La primera, calma perdurable (2), son los métodos para entrenar la mente para mantenerse concentrada, sin distracción en ningún objeto internos o externos. La segunda, la visión clara (1), son los métodos de meditación que guían hacia la experiencia del vacío. Ellos nos permiten entender la naturaleza de la mente, ya sea a través de un proceso de análisis o a través de una introspección directa no conceptual hacia la naturaleza de la mente. Cuando dices: "adentrarnos teóricamente en nuestra mente", podría significar el acercamiento analítico del Lhaktong donde uno primero intenta definir la mente analizándola. Entendiendo que la mente no puede ser definida, uno alcanza un entendimiento directo y exacto de la naturaleza de la mente, no sólo teórico sino también experimental, que está más allá de los conceptos.
Khenpo Chodrak Rinpoche una vez dijo que no es absolutamente necesario para un practicante del camino del diamante estudiar por muchos años. Dijo que uno sólo necesita captar el punto esencial, y que eso puede suceder rápidamente, ¿cual es el punto esencial?
Hanna Nydahl: No sé a cual enseñanza de Khenpo Chodrak estás haciendo referencia, pero en general, el punto esencial en todas las enseñanzas del Buda es la visión fundamental del vacío, de la naturaleza de las cosas independientemente de cómo ellas aparezcan. De modo que cualquier método brinde resultados liberadores y no sólo placenteros, un entendimiento de la naturaleza absoluta de las cosas debe estar presente. Si ese aspecto de sabiduría no está incluido, aún el método más eficiente puede que no lleve a la iluminación. Esto es probablemente la razón por la que ha sido mencionada en conexión con el camino del diamante, lo cual sólo es significativo cuando se practica con esta visión correcta.
Algunas personas afirman tener similares experiencias de realización tanto a través del estudio del dharma como las que tienen a través de la práctica meditativa. ¿Es esto posible? ¿Puedes explicar esto?
Hanna Nydahl: El estudio del Dharma es práctica, así que esto es muy posible. Cuando uno utiliza el término "estudio", uno no puede comparar el estudio del Dharma con los estudios religiosos comparativos en la universidad. La práctica del Dharma tiene tres aspectos: aprendizaje (estudio), contemplación y meditación. Ellos son todos necesarios de manera que la práctica sea completa y brinde resultados finales, la realización de la naturaleza de nuestras mentes. La única cosa que nos mantiene alejados de ese entendimiento es la ignorancia. Los métodos de aprendizaje, contemplación y meditación remueven los velos de la ignorancia. Ese proceso de purificación tiene lugar en nuestra propia mente, no en la de alguien más. Para que esto ocurra eficientemente, necesitamos primero aprender lo que el Buda enseñó, luego clarificar cualquier duda que podamos tener sobre esto, y luego, lo mas importante, aplicarlo en la meditación.
¿Es tu experiencia que las personas cambian significativamente a través del estudio del Dharma? ¿Puede uno ver un claro desarrollo a nivel humano cuando alguien se concentra más en el estudio que en la meditación en un largo período de tiempo?
Hanna Nydahl: Cuando el estudio del Dharma es practicado de la manera correcta - eso es, con la correcta motivación de hacerlo para el beneficio de otros y como un apoyo para la meditación - esto nos ayuda a desarrollarnos como personas útiles e independientes. Nunca deberíamos quedarnos solo a nivel intelectual; esto puede llevar al orgullo espiritual. Muchos conflictos, aún en los círculos de dharma, se evaporarían como rocío al sol si hubiera un mejor entendimiento de la visión budista. Después de todo, ésto es en lo que el budismo es único.
Pareciera que el estudio del Dharma se ha vuelto más importante en los últimos años. ¿Cómo ves esto? ¿Son las personas que vienen ahora a los centros diferentes de las que venían anteriormente, o está nuestra sangha en occidente moviéndose a una nueva etapa?
Hanna Nydahl: Si echamos una mirada al desarrollo de los centros durante los últimos 25 años, es claro que unas cuantas cosas han cambiado. Al comienzo Ole y yo éramos muy tradicionales y seguíamos principalmente el estilo de Kalu Rinpoche. Su Santidad el Karmapa nos pidió acompañar a Kalu Rinpoche cuando por primera vez vino a occidente, antes que el Karmapa mismo comenzara a viajar. Su estilo demandaba una gran devoción, rituales y prácticas en la forma de retiros. El aspecto del estudio estaba limitado al mínimo. Mientras tanto, gracias a Su Santidad el Karmapa, se hizo posible ofrecer mas lados del budismo. El estableció el Instituto Budista Internacional del Karmapa en Nueva Delhi para la educación de estudiantes occidentales. Generalmente, yo diría que no es sólo una cuestión de introducir el estudio del dharma en los centros. La presentación del dharma en los centros se ha hecho mucho más accesible y menos exótica hoy en día.
¿Qué consejo le darías a alguien nuevo en budismo, alguien que prefiriese mas aprender a meditar que aprender mucho sobre el dharma?
Hanna Nydahl: Para repetirlo una vez mas: el estudio y la meditación no están en un situación de uno u otro. Por el contrario, uno apoya al otro, y si uno quiere progresar en el camino ambos son indispensables. Creo que es muy importante entender y aceptar que la práctica del dharma es algo individual. Para algunas personas el aspecto de la devoción es el mas importante, y para otras es el acercamiento analítico. Dependiendo de cuales tendencias uno tiene, es, ciertamente, bueno seguir nuestras inclinaciones. Al mismo tiempo no debemos volvernos demasiado extremistas con nuestro camino, sino tratar de integrar todos los aspectos a la larga, ya que ambos son necesarios para obtener resultados fundamentales. El desarrollo de la compasión es necesario para todos nosotros, sin importar cual aspecto sigamos, y eso incluye tolerar y aceptar el camino de otros.
En nuestro caso, todos somos seguidores y practicantes del linaje Karma Kagyu, que lleva la transmisión completa de todos los aspectos de las enseñanzas de Buda. En el Tíbet, la escuela Karma Kagyu tiene establecidos grandes y pequeños monasterios, facilidades para retiros - ya sea organizado para grupos o para aislamiento individual - e institutos de estudios budistas, los shedras. Gracias a los deseos y esfuerzos del 16to Karmapa somos suficientemente afortunados para ser capaces de continuar con este completo tesoro de métodos junto con la bendición de una transmisión intacta en occidente. Cómo siempre, cada país y cada cultura le da al budismo su propio y único color externo. La esencia de las enseñanzas, sin embargo, sigue siendo la misma. Lo importante es que nos desarrollemos activamente para el beneficio de todos los seres.
¿Estarías de acuerdo con que es necesario desarrollar un monto mínimo de conocimiento teórico acerca de la mente para ayudarnos en nuestra práctica a la larga? En el Camino del Diamante, uno necesitaría luego desarrollar la visión filosófica del "solo-mente", la cual no es tan bien conocida, dejando solo su conocimiento en un nivel profundo.
Hanna Nydahl: Sí, uno necesita una visión budista básica como fundamento para nuestra meditación, pero no es tan complicado como la gente tiende a pensar. Quienquiera que desee comenzar una práctica y esté en contacto con nuestros centros y maestros, será introducido a ese conocimiento básico, así como también a los métodos de las prácticas preliminares.
Luego de una cierta fase de práctica, por ejemplo luego del Ngöndro, ¿se hace más importante involucrarnos teóricamente con la mente?.
Hanna Nydahl: Como cada practica apunta a la iluminación perfecta para el beneficio de todos los seres, cada paso que nos acerque mas a ésto será, naturalmente, un entendimiento sutil en relación a lo relativo, así como a la realidad absoluta.
En este momento, los fundamentos filosóficos sutras de nuestra práctica en el camino del diamante están siendo impartidos en KIBI y en Dhagpo. ¿Piensas que más textos y comentarios tántricos serán enseñados en el futuro? ¿Están nuestros rinpoches considerando esto?
Hanna Nydahl: Es parte del entrenamiento aprender la visión que acompaña la práctica del camino del diamante, y estas enseñanzas también estarán disponibles para nosotros.
Los textos tántricos no pueden ser enseñados tan abiertamente. ¿Como piensas que esto funcionará? ¿habrá algún requerimiento para los participantes cuando sean impartidos?
Hanna Nydahl: Esos textos serán enseñados como continuación de otros textos. Así como uno necesita aprender el alfabeto para ser capaz de leer y escribir, hay una secuencia específica en la presentación de las diferentes visiones budistas.
Notas
1.- Nota del traductor: la palabra "introspección" viene de la traducción de la palabra insight en inglés. En algunos textos budistas es traducida oficialmente como: "visión clara".
2.- En algunos textos budistas se les conoce con la traducción de: "morar en calma".
Esta entrevista fue conducida por Ulla Unger-Göbel y Detlev Göbel de Kagyu Life. Alemania
Texto extraido de Buddhism Today. Volume 5. 1998.
Entrevista a Hannah Nydahl (1993)
Por: Hannah Nydahl
Hannah Nydahl es una persona que ha dedicado su vida entera al Dharma. Junto con Ole, su esposo, fue una de las primeras discípulas occidentales de S.S. el Décimosexto Karmapa. Actualmente, Hannah se desempeña como traductora de los principales lamas y textos del budismo Tíbetano.
Tradicionalmente, dadas las condiciones sociales del pasado, el trabajo de la mujer ha sido menos activo que el del hombre pero no por esto menos importante. Su energía, naturalmente receptiva, ha sido cuna de las más profundas enseñanzas del vajrayana y bien se podría decir que al lado de muchas de las grandes enseñanzas ha habido grandes mujeres.
Esperamos de esta forma animar a todas las practicantes del dharma a tomar un rol más activo en el dharma.
En este numero presentamos una conversación entre Hannah Nydahl, Miriam Cotes Benítez y Gladys Jimeno que tuvo lugar en 1989, durante la -primera visita del Lama Ole Nydahl a Colombia.
Pregunta: Queremos hablar contigo acerca de las mujeres en el mundo espiritual, el papel que ellas desempeñan. Según la concepción general, aunque entendemos que puede tratarse de un prejuicio, el mundo espiritual es un mundo consagrado a los hombres, un mundo donde predominan las figuras masculinas. En el caso del budismo Tíbetano, vemos que las principales figuras de sus diferentes linajes son hombres, los lamas y gurús generalmente también son hombres. Pocas veces nos enteramos sobre mujeres que estén trabajando en la línea del desarrollo espiritual, pese a que estamos seguras de que las hay. Por eso, queremos hablar contigo acerca de cómo ha sido para ti como mujer el trabajo dentro del budismo Tíbetano. Queremos que nos cuentes cómo se siente ser una mujer dedicada a un trabajo aparentemente reservado para los hombres..
Hannah Nydahl: Si quieren saber cuál es la posición de las mujeres en el budismo Tíbetano, podría decirles que es el camino espiritual en el que hay más tolerancia al respecto de los sexos. Dado que en el budismo todo tiene que ver con la mente y lo esencial de las enseñanzas es que todos los seres poseen la naturaleza búdica, entonces, en esa medida, no se establece ninguna diferencia entre los sexos. Como seres humanos, los hombres y las mujeres tienen las mismas posibilidades de desarrollarse. No hay diferencias. De hecho, quien quiera que reciba las enseñanzas, quien quiera que las practique, obtiene los mismos resultados. Por supuesto, cuando miramos los países budistas, vemos que la mayoría de los maestros son hombres, encontramos muy pocas mujeres que se dedican a esta labor. Sin embargo, esto no ocurre porque haya una diferencia entre hombres y mujeres en términos de los resultados que pueden obtener. Este hecho está relacionado, de un lado, con las formas sociales imperantes y, de otro, con el karma.
¿Te refieres a que es una cuestión kármica el hecho de que seamos hombres o mujeres?
No, a lo que me refiero es a que el karma de una mujer es diferente al de un hombre. En casi todos los países del mundo, el papel de la mujer es ser, digamos, menos respetada, tener menos autoridad y por esta razón los bodhisattvas, los lamas, los rinpoches y en general todos los seres conscientemente encarnados, a menudo vienen al mundo como hombres pues de esta manera pueden hacer más por el dharma, pueden llegar a un mayor número de personas. Esto tiene que ver básicamente con la forma en que la gente común ve el mundo, aunque en el Tíbet, por ejemplo, el papel de la mujer es bastante importante en lo que se refiere a la transmisión de las enseñanzas del Buda lo cual, como ustedes saben, ocupa un papel prominente en el budismo. En muchos de los linajes budistas del Tíbet la transmisión se remonta a mujeres que recibieron las enseñanzas directamente del Buda. Muchas mujeres se han convertido en seres realizados y han tenido discípulos. También hay mujeres tulkus o sea mujeres que han reencarnado conscientemente para ayudar a los seres sintientes a alcanzar la iluminación. En términos generales, se podría decir que la forma en que funcionan las mujeres a este nivel en el Tíbet es a través de círculos pequeños de discípulos. Su actividad es un poco diferente a la de los hombres. En el mundo ordinario también vemos que la actividad de los hombres es distinta a la de las mujeres. De todas formas, se podría decir que en el
Tíbet las mujeres guardan las enseñanzas más secretas y se las transmiten a los hombres.
¿Estás diciendo entonces que en el Tíbet hay mujeres lamas?
Sí, hay mujeres lamas, yoguinis y tulkus. En general, si comparamos el Tíbet con otros países asiáticos, vemos que el papel que desempeña la mujer no es asignado en forma muy estricta, es, digamos, más individual, depende casi del caso específico que se esté mirando. Si la mujer es la más fuerte y la más activa en la casa, es la más respetada. Los roles de género no son tan fijos como en otras partes.
También hay otro aspecto que vale la pena destacar. Podríamos decir que hasta hace poco el budismo en Oriente casi siempre se practicaba en los monasterios. Los monasterios eran las instituciones que se encargaban de impartir la educación. Uno iba a un monasterio y allí podía aprender idiomas, artes o medicina. Era algo similar a lo que ocurría en Europa en la Edad Media. Si alguien quería educarse en Oriente, tenía que ingresar a un monasterio y convertirse en monje o monja. Por lo demás, había una gran separación entre éstos y los laicos. Los laicos no pensaban que podían aprender meditación, por ejemplo. Eran budistas y por supuesto hacían algunas prácticas, como repetición de mantras, pero consideraban que la meditación era sólo para los monjes.
Ultimamente esta situación ha cambiado. Nuestra sociedad actual es muy diferente. En ese entonces si una mujer quería practicar el dharma, automáticamente tenía que convertirse en una monja. No era bien visto que una mujer laica practicara el dharma. Como ustedes saben, las cosas han cambiado mucho en estos tiempos. La forma en que se practica el budismo en América y en Europa es muy amplia. Para practicar el dharma no hay que convertirse en monje o monja. Ahora hay la oportunidad de escoger. Actualmente uno puede elegir el camino que quiera aunque sea mujer. De hecho, las mujeres son muy activas en los centros de budismo que Ole y yo hemos fundado en Europa. Sin embargo, si miramos las cosas de cerca podemos ver que los hombres son más activos, que están haciendo más cosas. Obviamente esto no tiene nada que ver con lo que dice el dharma o con lo que enseña el budismo. Creo que esto se da porque hay más interés por parte de los hombres, porque hay más hombres que pueden o están dispuestos a dedicar su vida al dharma. De todas formas, quiero enfatizar que no se trata de que haya una prohibición expresa contra las mujeres en el budismo Tíbetano. Quien quiera hacerlo puede dedicar su vida al dharma.
Llama la atención el hecho de que el budismo se esté abriendo cada vez más hacia los laicos. ¿Crees que esta apertura pueda traer consecuencias a nivel de pérdida de calidad en la transmisión?
En absoluto. No creo que las enseñanzas se vayan a rebajar debido a esto. El Buda impartió miles de enseñanzas. Es increíble ver todo lo que está contenido en el budismo. Por ejemplo, hay una cantidad infinita de mantras. El hecho de que el budismo sea tan rico implica que puede practicarse de muchas formas. Hay enseñanzas que se ajustan a cada una de las necesidades de las personas, a cada una de sus circunstancias. Un método se puede ajustar a los ascetas, otro a los monjes, otro a una persona que trabaja. Sin embargo, cada método es completo en sí mismo y conduce a la misma meta. Incluso en los países que practican las formas más conservadoras de budismo, como Malasia e Indonesia, las cosas están cambiando. En estos países se puede ver ahora mucha más gente que hace meditación budista y, entre esta gente, ya que estamos hablando de eso, hay muchas mujeres.
Ole y tú fueron unos de los primeros discípulos occidentales del Karmapa. ¿Por qué crees que el budismo quiere extenderse hacia occidente? ¿Cómo explicas que sólo hasta ahora se empiecen a conocer sus enseñanzas por fuera de los países asiáticos?
Desde el punto de vista budista se trata de una cuestión kármica, es decir, actualmente están dadas las condiciones para que el budismo llegue a Occidente, la gente está lista. El budismo no es algo que se pueda imponer. Sólo llega cuando se le necesita, cuando las condiciones lo permiten. El budismo siempre ha estado libre de cualquier connotación misionera. Si se quiere, es algo de lo que se le puede hablar a la gente, algo que se le puede ofrecer, pero nunca se le puede forzar a creer en él. Si alguien es cristiano o musulmán, uno nunca le pide que deje a un lado sus creencias y se convierta al budismo. El dharma sólo se enseña a aquellos que lo piden, a aquellos que quieren saber. Es un enfoque diferente al de otras religiones.
¿Se puede ser budista y musulmán o cristiano al mismo tiempo?
Dudo que uno pueda ser musulmán y budista al mismo tiempo (risas). El budismo es muy tolerante, pero no sé si en otras religiones se aceptaría que uno practicara el budismo (risas).
Bueno, pero volviendo al tema de las mujeres, ¿cómo fue para ti ser una mujer occidental tratando de aprender el dharma en el Tíbet?
En mi caso concreto diría que no tuve muchos problemas. En general los Tíbetanos son muy maduros y en cuanto a los lamas, están dispuestos a darles las enseñanzas a cualquiera que desee aprender. La conexión de Ole y mía con el Karmapa era muy fuerte. Siempre nos trató en la misma forma. Mi función ahora también es trabajar con y para el budismo, y el hecho de que yo desarrolle actividades distintas a las que desarrolla Ole, sólo muestra que nuestras personalidades son diferentes. El es muy extrovertido y le resulta muy fácil explicar el dharma de forma que todos lo entiendan. Ole es muy dinámico en su relación con las personas. Yo no haría lo que él hace tan bien ni él haría lo que yo hago tan bien. Yo me dedico básicamente a traducir textos y a servir de intérprete para los lamas. Trabajo con grupos pequeños. Sin embargo, de hecho, Ole y yo aprendimos las mismas cosas, llevamos a cabo las mismas prácticas. Nuestros antecedentes son iguales. Nuestro trabajo con la gente es distinto pero esto sólo tiene que ver con la forma en que cada uno se manifiesta. El Karmapa, nuestro maestro, siempre nos decía que a él lo ponía muy contento el hecho de que fuéramos una pareja y trabajáramos juntos como pareja. Nunca sugirió siquiera que Ole se convirtiera en monje o que yo me convirtiera en monja. Por el contrario, como ya lo he dicho, siempre le gustó que fuéramos una pareja. El Karmapa también fue el que nos dijo qué tipo de
trabajo tenía que realizar cada uno. Lo que hago ahora es lo que él me encomendó que hiciera. Otras mujeres son diferentes a mí. Por ejemplo, en Europa, hay algunas que se dedican a dar las enseñanzas, otras que se dedican a la parte administrativa, otras que se dedican a la meditación. Cada persona debe llevar a cabo las actividades que estén más de acuerdo con sus tendencias.
¿Cómo recibe la gente el budismo en Europa?
Es muy interesante. Cuando introducimos el budismo a los diferentes países, siempre tenemos que hacerlo de distinta manera, de acuerdo con la cultura de cada país, de acuerdo con sus antecedentes. Dinamarca, por ejemplo, es un país donde la religión no es muy importante. Aunque oficialmente es un país cristiano, la mayoría de la gente allá es muy nihilista. Cuando hablamos de budismo tenemos que ser muy cuidadosos de no parecer demasiado religiosos porque si lo hacemos, la gente reacciona inmediatamente en forma negativa. En Dinamarca preferimos presentar el budismo como un sistema sicológico porque esto es algo con lo que la gente se puede relacionar más fácilmente. En otros países es diferente. En el caso de Polonia, para poner otro ejemplo, le damos a la presentación del budismo un matiz más religioso. Allí la gente es muy católica y se puede relacionar con los aspectos religiosos más directamente. Es curioso: aunque en Polonia la gente es muy aferrada a su religión, no rechaza el budismo. Por el contrario, es capaz de ver las cosas que éste tiene en común con sus principios de religiosidad.
¿Cuál es tu impresión de Colombia en este aspecto?
He estado aquí muy poco tiempo. Sin embargo, me he dado cuenta de que es un país muy religioso. Hace poco estuvimos con Ole en Venezuela y nos dimos cuenta de que la gente que allí se acerca a las enseñanzas no es lo que se podría llamar gente típica. Tal vez aquí sea igual. No sé. Me parece que la gente que se acerca al budismo en estos países no es la gente usual, no es la gente que está cien por ciento identificada con el establecimiento.
Bueno, la gente que en Colombia se acerca al budismo es muy diferente entre sí, muy heterogénea. Sus antecedentes sociales y culturales son distintos. Aquí es posible encontrar todo tipo de personas: jóvenes, viejos, hombres, mujeres...
Sí, yo también he notado eso. Es un buen signo.
La gente que acude a recibir las enseñanzas en nuestro país no es necesariamente gente "rara", hippies o algo así...
Así es. Al principio en Europa la mayoría de la gente que se acercaba a las enseñanzas era gente así, quizás se podría decir que eran hippies. Era un tiempo en que ser hippie significaba que se estaba buscando otro tipo de vida. Algunos países de Europa eran muy prósperos pero, sin embargo, la gente no era feliz. El movimiento hippie era un movimiento hacia un tipo de vida mejor y por eso, quizás, la gente que era hippie se acercaba al budismo. Ahora toda clase de gente, incluida aquella que lleva una vida "normal", acude a los centros para buscar las enseñanzas del Buda. Es muy importante que la gente pueda integrar las enseñanzas a su vida, que no necesite ser "extraña" para practicar el dharma. Por eso, la forma en que se presenta el budismo juega un papel fundamental en la relación que la gente establece con él. Dependiendo de la forma en que se presente el dharma, la gente pude excluirse o sacar provecho de él. El budismo no debe verse como algo exótico o foráneo. El budismo consiste en una serie de enseñanzas prácticas que son útiles para cualquier persona.
¿Tú y Ole tienen hijos?
Nosotros no somos una pareja típica. Somos bastante radicales. Fuimos los primeros discípulos occidentales del Karmapa y para poder llevar a cabo lo que él nos encomendó que hiciéramos, tuvimos que tomar la decisión de no tener nuestros propios hijos. Es muy difícil combinar lo que hacemos con las tareas que implica tener una familia. De todas maneras, en este mundo hay muchos niños. Creo que para mí hubiera sido muy difícil tener hijos y no estar pendiente de ellos todo el tiempo. Soy demasiado responsable (risas). Cada mujer es distinta. Puede que para otras mujeres resulte fácil integrar varias actividades pero, en mi caso, si tuviera hijos creo que no sería ni buena madre, ni buena traductora.
¿Pero no es difícil para ti como mujer haber renunciado a ser madre?
No; lo que hago, mi vida entera, está dedicada a mis hijos (risas). Tengo miles de hijos en todas partes del mundo (risas). No tienen que ser míos para que yo me sienta su madre.
A propósito de niños, ¿cómo se les enseña el budismo a ellos? ¿Pueden meditar, repetir mantras?
Sí, pueden repetir mantras pero sólo si ellos quieren. Con los niños lo mejor es darles buen ejemplo, enseñarles a ser, digamos, altruistas, cuando se presenta la oportunidad, para que así no se vuelvan demasiado egoístas. A los niños jamás se les debe forzar a que sean lo que uno quiere que sean. Como budistas lo único que podemos hacer es dejarles buenas impresiones en la mente para que ellos más tarde las desarrollen. La gente sólo es budista si ese es su karma. Los hijos de nuestros amigos, por ejemplo, tienen una inclinación hacia el budismo. Les gustan los lamas. Para ellos es natural. Quizás esto signifique que cuando crezcan también van a ser budistas. Sin embargo, esto tiene que ver directamente con su karma. Uno no puede decidir si sus hijos serán budistas o no. Lo único que tal vez puede hacer es darles la oportunidad de que conozcan las enseñanzas.
En el budismo se habla de cómo el hombre y la mujer se complementan, ¿podrías desarrollar esta idea un poco más?
Bueno, en el budismo de lo que se habla es del principio masculino y femenino. Esto no se refiere necesariamente a un cuerpo de hombre o de mujer. En cada persona hay un principio masculino y uno femenino. Cuando un ser se realiza, estos principios se integran en él o en ella. Cuando se habla de masculino y femenino en el budismo, se está haciendo referencia a cualidades de la mente. La compasión es una cualidad masculina y la sabiduría es una cualidad femenina. En ningún momento se habla de que esas cualidades sólo las tengan los hombres o las mujeres respectivamente. En el budismo las principales enseñanzas tienen que ver con el vacío, pero el vacío visto no como lo que generalmente se nos ha enseñado, sino como el espacio que se abre después de meditar mucho. El significado profundo de este vacío está relacionado con lo femenino. Otra enseñanza central para el budismo es la que tiene que ver con la luminosidad de la mente. Esta luminosidad se relaciona con lo masculino. En el budismo se hace referencia a estas cualidades como a cualidades absolutas de la mente que son inherentes a todos los seres, sin importar que tengan un cuerpo de hombre o de mujer. En el mundo ordinario también se pueden ver ejemplos de los principios masculino y femenino. La actividad es el principio masculino. El principio femenino es el espacio donde se da esa actividad. Cuando se están explicando estos principios se los nombra como si fueran dos cosas
diferentes, separadas. No obstante, son una sola cosa. Esta unidad está simbolizada en algunas imágenes de yidams o Budas en unión.
Entiendo que en cada persona existen los dos principios en unión, pero si uno es mujer, ¿quiere esto decir que su relación con el principio femenino es más fuerte que con el principio masculino?
La naturaleza de la mente no depende del cuerpo que se tenga. La esencia de la mente es igual para las mujeres, para los hombres e incluso para los animales. A un nivel absoluto, la esencia de la mente es la combinación del vacío y la luminosidad. Sin embargo, dado que vivimos como seres ordinarios, no reconocemos la naturaleza de la mente, vemos las cosas como si estuvieran separadas, como si en lugar de integradas fueran duales. Por esto obtenemos cuerpos de mujer o de hombre. A este nivel, por supuesto, se puede hablar de supremacía de uno de los dos principios en las personas y es por eso que a veces es necesario complementarnos con nuestros opuestos. Esto, sin embargo, no siempre tiene que ser así. En esencia, los dos principios siempre están presentes en la mente de cada persona. En el budismo Tíbetano hay enseñanzas concretas para trabajar con esto. Son enseñanzas muy secretas. La mayoría de la gente no está preparada para recibirlas y si uno no está preparado, estas prácticas pueden resultar muy peligrosas.
Tomado de: Mandala No. 5
(1993)
Entrevista con Hannah Nydahl, Virginia, Julio 1995
Por: Hannah Nydahl
En 1969, Lama Ole Nydahl y su esposa Hanna se hicieron los primeros estudiantes occidentales de su Santidad el XVI Gyalwa Karmapa, Rangjung Rigpai Dorje, uno de los mas grandes yoguis de este siglo, y cabeza de la tradición Kagyu del Budismo Tibetano. Su Santidad tuvo una profunda influencia en sus vidas. Él le pidió a Hannah y a Ole llevar el budismo a occidente. Por los últimos 22 años han estado viajando sin parar, enseñando y estableciendo centros de meditación alrededor del mundo.
Hannah Nydahl es una traductora e interprete muy buscada de la filosofía del budismo tibetano. Ella divide su tiempo entre traducir para los lamas en el Instituto Budista Internacional del Karmapa en Nueva Delhi, India, participando en varios proyectos de traducción de textos budistas, organizando los horarios y visitas de altos Rinpoches en el linaje, y viajando alrededor del mundo con Lama Ole.
Kagyu Life International: ¿Como sucedió el que pasaras tanto tiempo en Asia?
Hanna Nydahl: Ole y yo fuimos a Asia la primera vez en los 60's. Nos conectamos con el budismo y nos quedamos allí por unos años. No había budismo tibetano en occidente entonces, así que la conexión con el oriente aún era muy importante. Mi función se volvió en traducir para los lamas tibetanos, y ayudarlos a organizar sus programas. También, por muchos años, Ole y yo organizamos viajes de peregrinación a oriente, llevando aproximadamente cien personas al mismo tiempo, cada uno o dos años. Esto me dio un gran contacto con Asia. Por los últimos cinco años, también me he involucrado como una traductora para los maestros tibetanos en KIBI (el Instituto Budista Internacional del Karmapa) en Nueva Delhi.
Para las personas que comienzan en el caminos del budismo hoy, la situación es bastante diferente. Tu puedes hacerte budista en tu propio país, y aprender y practicar todo allí. Podría ser bueno para tu desarrollo ir a una peregrinación, para visitar lugares que llevan una bendición especial tal como Bodhgaya, el lugar de la iluminación del Buda. Pero no es necesario ir y vivir en Oriente. Yo sólo voy cuando tengo trabajo que hacer allá.
¿Cómo aprendiste Tibetano?
A finales de los 60's cuando nos encontramos con el Budismo, muy pocos textos estaban traducidos y pocos maestros hablaban inglés. Tuvimos que aprender tibetano nosotros mismos, y yo comencé aprendiendo el alfabeto del Tarab Tulku en la universidad en Dinamarca. Luego, cuando nos quedamos en India en los Himalayas e hicimos nuestra práctica, tuvimos que traducir todos los textos de meditación nosotros mismos. Cuando hicimos las prácticas del Ngöndro comenzamos con el texto de las postraciones. Busqué casi cada palabra en el diccionario y lentamente traduje el texto. Fue lo mismo con las otras partes del Ngöndro. En ese momento estábamos en un asentamiento para retiros y no hablábamos mucho con las personas, así que no tuvimos practica en nada de Tibetano hablado. Para practicar hablarlo tuvimos que quedarnos en los campos tibetanos donde nadie conocía el inglés.
Mas tarde, invitamos a los lamas a Europa y allí no había nadie para traducir, así que tuve que aprender más tibetano para traducir para ellos. Fue un proceso natural. Traducir se hizo parte de mi papel, y Ole encajó en la actividad de enseñar. Él es un maestro de nacimiento, y no un traductor de nacimiento (Hannah se ríe). Si él tuviera que traducir, él daría su propia enseñanza (sigue riendo). Así que esto encaja así.
De nuevo, la situación hoy en día es muy diferente. Ahora muchas enseñanzas y textos están traducidos y muchos traductores están disponibles, así que uno puede practicar fácilmente Budismo Tibetano sin saber tibetano.
¿Cómo y cuando decidieron abandonar el papel de familia tradicional? ¿sucedió ésto tempranamente en su matrimonio?
Cuando fuimos a Asia en nuestra luna de miel y nos encontramos con el Budismo, nos quedamos allí varios años para aprender y practicar las enseñanzas budistas intensamente. Mas tarde, tomamos la posición de trabajar tiempo completo para el Dharma. Su Santidad el 16to Karmapa fue muy preciso en sus instrucciones para nosotros. Él nos quería de regreso a Europa y trabajar por el Dharma. En ese momento no era posible combinar este trabajo con una vida familiar normal - fue una cuestión de hacer una elección. La elección fue fácil, hay suficientes niños en este mundo, y lo que estábamos haciendo en ese momento era más importante que tener nuestros propios hijos. Hoy en día es una situación diferente. Hacerse budista no significa cambiar el estilo de vida de uno como nosotros lo hicimos.
Ole y tu fueron quienes en realidad trajeron el Budismo Tibetano a Europa.
Esto se hizo nuestra responsabilidad porque no había Budismo Tibetano disponible en Europa en ese momento. Nuestro desarrollo no fue el típico, fue una función específica en un momento específico.
¿Cómo mantienes tu equilibrio cuando tantas personas hacen demanda sobre tu tiempo, y cada movimiento tuyo es observado como siendo significante?
Que hagan demandas del tiempo de uno está bien, y en realidad esto no es un gran problema. Respecto a que las personas observen cada movimiento de uno, me gustaría mencionar algo de interés general. En occidente tenemos una tendencia de volvernos un poco artificiales y fanáticos alrededor de nuestros maestros. Vemos al maestro, observamos cada movimiento que él hace, y damos especial significado a cada palabra que él pronuncia. En Europa, tenemos esa tendencia bastante mas; no sé como es en los Estados Unidos. Deberíamos tratar de ser más naturales hacia los maestros, hacia los Rinpoches. Nuestra devoción puede ser mantenida internamente - no tiene que mostrarse por fuera de una manera extrema. No es necesario estar físicamente cerca del maestro, o verlo todo el tiempo. Si uno tiene confianza o devoción, esta no tiene que ser mostrada por fuera. Es importante que, como budistas, le demos más cuidado al tipo de impresiones que hacemos en el mundo exterior desde que las personas ya tienen suficientes ratos difíciles entendiendo lo que el Budismo es, y no queremos estar confundidos con los demás cultos que surgen en estos días.
¿Cómo mantienes tu equilibrio viviendo bajo la sombra de hombres tan poderosos como Ole y Shamar Rinpoche?
ˇNo hay problema! (ríe) No tengo ambiciones en ese sentido. No me veo a mi misma como estando bajo la sombra de nadie. Soy solo yo misma.
En tu práctica de Budismo en los últimos 25 años ¿cuales son las etapas de desarrollo que has visto en ti misma?
Desde el momento que primero me encontré con las enseñanzas budistas puras, fue como una revelación. Desde la niñez siempre tuve muchas preguntas en mi mente - me preguntaba sobre el significado de la existencia y tales cosas. Dinamarca es un país cristiano, pero no muy religioso y el cristianismo que conocí allí no me dio las respuestas que estaba buscando. No podía aceptar la idea de un Dios creador, la retórica que si no creías en Dios serías condenado para siempre, o que las personas que no creían en Dios estaban perdidos. Esto nunca tuvo sentido para mí. También estaba muy interesada sobre lo que le sucede a la mente cuando uno muere. Yo me preguntaba mucho acerca de estas cosas cuando era muy joven.
Mas tarde, en la pubertad, estuve involucrada en muchas actividades mundanas (ríe). Me distraje y no estuve tan ocupada con estas preguntas. Luego, me encontré con Ole y comenzamos tomando psicodélicos. Para mí esta fue una continuación de buscar por respuestas y especialmente tratando de explorar la mente. Aparte de romper algunos rudos conceptos sobre el mundo siendo sólido y real, y así tomando un sabor de la naturaleza ilusoria de las cosas, los psicodélicos tampoco dieron ninguna respuesta. El problema con ellos fue que uno se aferra a las experiencias como si fueran reales, lo cual fue aún peor y más difícil de purificar.
La primera enseñanza budista directa que leí fue en un libro llamado Yoga Tibetano y Doctrinas Secretas en 1968. En el comienzo del libro había un texto de Gampopa: La Guirnalda de las Joyas Preciosas, traducido por Evans - Wenz. Esta es una colección de enseñanzas presentadas en conjunto de consejos que comienzan sobre un nivel relativo común y te lleva a través de enseñanzas absolutas. Esto me dio respuestas a todas las cosas que me había preguntado. Fue una experiencia muy fuerte para mí, como regresar a casa.
Luego de esto, conocimos a nuestro maestro el Karmapa, y comenzamos a practicar. Siempre desde entonces, esto ha sido un proceso de tratar de integrar las enseñanzas tanto como sea posible. Es sorprendente cuán vastas y profundas son las enseñanzas, no hay fin para ellas. Cada instrucción y práctica que me fue dada siempre confirmó la verdad de las enseñanzas de Buda y me llevé más profundamente al entendimiento. Sintiendo cuanto me ha ayudado el Dharma, y viendo cuanto beneficio este tiene para otra gente también, me siento extremadamente agradecida de ser capaz de utilizar mi vida de la manera que lo hago.
¿Alguna vez has dudado o estado desalentada acerca del Dharma?
No. Si algo insatisfactorio o decepcionante sucede, esto solo confirma lo que las enseñanzas dicen sobre la cualidad impermanente y cambiante de todo lo condicionado. Como una niña, tuve una vida fácil, lo cual, quizás, no es siempre tan útil para aprender a manejar las dificultades, pero al mismo tiempo me ayudó a ganar cierta estabilidad interna que ha sido útil en mi trabajo posterior.
¿Como podemos mantener una visión pura y no ser ingenuos?
Esto es donde el Dharma te ayuda. Si no conoces el Dharma, entonces, tiendes a vivir en alguna ilusión irreal y piensas que las cosas son lo que no son; le das a las cosas una existencia permanente que no tienen. Puedes pensar que algo es maravilloso, luego, repentinamente ya no es mas maravilloso. O ves defectos, comienzas a juzgar y pensar que todo es terrible, no hay solución y quieres cometer suicidio o lo que sea. Puedo entender como las personas se pueden desesperar si no conocen el Dharma - aquellos que ven al mundo sin ver la imagen completa pueden ser aterrorizados por lo que ven. Pero una vez que conocen el Dharma, no es tan malo. Puedes ver el potencial en las personas, tener la perspectiva correcta. Aún cuando hay guerras y catástrofes, tu sabes, a menos teóricamente, que eso no es como las cosas realmente son, y es solamente una cuestión de que todos entiendan la verdadera naturaleza de las cosas para que esos sufrimientos se detengan. Si conoces personas que se comportan extrañamente, no lo tomes personalmente. Piensa más en como puedes aconsejarlos. No es mas una cosa privada. Esto es como el Dharma nos ayuda. Tener la visión pura significa ver como las cosas son en su esencia.
¿Qué hay sobre las situaciones cuando las personas cercanas a ti se vuelven en tu contra?
Las enseñanzas dicen que podemos entender la impermanencia viendo como nuestros amigos se tornan en enemigos y enemigos se tornan amigos. Esto es muy cierto. Por supuesto, es triste cuando un buen amigo se vuelve contra ti, algo se destruye, pero eso no me ha pasado a mí tanto como a Ole. Debido a su función y apariencia dominante, él esta más en situaciones donde las personas o bien lo adoran o lo odian. Algunas personas gustan de verlo como su ídolo y tratan de imitarlo. Algunas veces son exactamente estas mismas personas quienes se vuelven contra él mas allá del orgullo o los celos - ellos, rápidamente, hacen de Ole un demonio. Ole no toma esto personalmente. Es una lastima cuando sucede, pero aprendemos mucho a través de esto. Uno aprende sobre la mentalidad de las personas y sobre los diferentes parecidos que la gente puede tener. Aprendes como manejar mejor las situaciones, como relacionarte con las personas, y como prevenir que esas cosas sucedan de nuevo. Puedes ver ciertas tendencias en las personas y luego, ser más cuidadoso sobre los tipos de relación que tienes con estas personas - por su propio bien.
¿Tienes planes de escribir un libro?
He tenido distintas propuestas de persona sobre esto. Una sugerencia es escribir un libro sobre las experiencias del Dharma, y otra es escribir sobre siendo una mujer en budismo. Esto podría ser útil, pero es una cuestión de tiempo, toma tiempo escribir un libro. Ole es mejor utilizando cada segundo - él puede producir libros simultáneamente con sus otras actividades. Yo no puedo hacer eso, así que veremos que se hace posible.
¿Podrías hablar sobre el papel especial de las mujeres en el Dharma?
Cuando practicas budismo, es una cosa muy individual, y no tanto una cuestión de si se es un hombre o una mujer. Cada individuo tiene sus capacidades y condiciones - tanto internas como externas. En occidente no veo una gran diferencia entre hombres y mujeres. Es más en las culturas orientales que hay una gran diferencia en sus papeles. Respecto a los métodos budistas, no hay mucha diferencia, uno solo tiene que utilizarlos. Generalmente, el apego es más difícil de disolver para una mujer, y los hombres tienen, quizás, que trabajar más con las agresiones - pero esto es muy individual. Todos somos seres humanos, y la mayoría tienen una combinación de emociones perturbadoras. Así que, no hay tan grande diferencia entre hombre y mujer cuando vienen a practicar el Dharma.
Tu guardas tanto conocimiento y sabiduría por estar alrededor de maestros y traduciendo por tantos años. ¿Por qué no enseñas más?
No hay mucho tiempo y ya estoy involucrada en muchos tipos de actividades. Una vez que uno comienza, uno debe hacerlo adecuadamente. No me incomoda enseñar, pero cuando estoy junto a Ole, es más natural que él enseñe. Cuando no estoy con él, yo básicamente traduzco y organizo para los lamas tibetanos. De alguna manera, enseñar aún no ha sido parte de mi actividad. También, Su Santidad fue muy específico sobre la importancia que Ole y yo trabajáramos juntos, y, si yo estuviera teniendo un programa independiente de enseñanzas por encima de todo los demás, el ya poco tiempo que pasamos juntos estaría reducido a cero.
Cada maestro tiene un estilo diferente. Eso puede ser difícil ya que tendemos a preferir un estilo y desaprobar los de otros.
La confusión puede tener que ver con que no distinguimos entre los diferentes tipos de maestros y pensando que el maestro debe ser un Rinpoche o alguien muy conocido antes que nos preocupemos por escuchar sus enseñanzas. Nuestro principal maestro será. naturalmente. alguien que nos guste y en quien tengamos confianza. Psicológicamente es normal aprender mejor y estar más atentos si el maestro tiene un estilo con el cual uno se siente en casa. Pero no siempre parecemos entender que necesitamos estudiar las enseñanzas básicas para entender y practicar el camino de la manera correcta. Para esto podemos escuchar a maestros que no están necesariamente iluminados o especialmente carismáticos. En tales casos, lo principal es que él sepa sobre lo que esta hablando. Si nos enfocamos más en el Dharma que en la persona que lo enseña, también nos protegemos contra la manipulación espiritual, lo cual es bueno para todo el mundo.
Kagyu Life International, No.4, 1995
Copyright ©1995 Kamtsang Choling USA
Felicidad
Por: Lama Ole Nydahl
¿Que dicen las enseñanzas budistas sobre la felicidad?. Abordaré esto desde la amplia visión de un "realizador" (yogui) en Budismo Tibetano.
Básicamente, en Budismo uno hace una separación entre la felicidad condicionada y la felicidad no condicionada, entre una de tipo relativo y una de tipo absoluto. La felicidad relativa tiene que ver con las experiencias y la felicidad absoluta tiene que ver con el experimentador mismo. Cuando miramos el mundo exterior, las fábricas, calles, casas, carros, es evidente que fueron construidas porque los seres desean experimentar algo placentero. Por otro lado los hospitales y las prisiones fueron construidos para evitar cierto tipo de sufrimiento. Actualmente, los seres tratan constantemente de cambiar las condiciones externas de modo de obtener una respuesta placentera. No importa cuan bellas sean las casas, vehículos o paisajes, estos no pueden sentir felicidad. Lo único que puede ser feliz es la mente. Lo que ve a través de nuestros ojos y lo que escucha a través de nuestros oídos ahora mismo, es donde todo ocurre. Así los intentos comunes de basar la felicidad en factores externos son tanto pasajeros como inadecuados por naturaleza. Es como si alguien tratara de mover un objeto a distancia con una vara endeble. Esa es la razón por la cual cualquier intento de obtener la felicidad definitiva a través de causas condicionadas simplemente no funciona.
Especialmente al momento de la muerte se hace muy evidente que la "última camisa no tiene bolsillos" como dicen los daneses. No podemos llevarnos nada, por lo tanto sólo los valores definitivos cuentan. Entonces es verdaderamente sabio buscar las causas de la felicidad permanente. Dado que todo lo condicionado, hecho o nacido debido a su naturaleza es relativo e impermanente, no puede ser definitivo y por lo tanto caerá de nuevo. Por lo tanto los seres que no están conscientes de sus mentes atemporales encontrarán tres tipos de sufrimiento:
Primero está el estado catastrófico donde nada funciona. Por ejemplo, si uno está totalmente enfermo, la mitad de nuestros amigos y familiares están muriendo, todo se derrumba y la vida es dramática, dolorosa y trágica. El segundo tipo de sufrimiento es frecuentemente y erróneamente considerado felicidad: es la experiencia de la novedad donde las cosas cambian constantemente. Uno puede pensar "Oh, nuevas imágenes todo el tiempo, que excitante!" hasta el momento en que tratamos de aferrarnos a ellas. Por supuesto eso no es posible y al final todo se escapa de nuestras manos y nos sentimos perdidos.
Finalmente existe un tercer nivel de sufrimiento que se expresa como un sentimiento de insatisfacción o frustración. Mucha gente nunca lo descubre, ya que están muy ocupados con los dos primeros. Es el hecho de que la mente está casi siempre oscurecida. Uno difícilmente puede recordar el día anterior y la semana anterior ya se está desvaneciendo. No hay recuerdos del nacimiento o de vidas anteriores y no sabemos qué sucederá en el futuro. Uno o más de estos tres tipos de sufrimientos están siempre presentes hasta que los reconocemos y comenzamos a cambiar los valores pasajeros por otros en los que realmente podamos confiar.
¿En qué podemos realmente apoyarnos en este mundo? Ni en el materialismo ni en el nihilismo. Los fenómenos externos e internos ni poseen existencia ni no existencia. La manera en que los pensamientos y sentimientos vienen y van, las partes del átomo pueden desaparecer mientras que otras partículas pueden aparecer en el espacio aparentemente vacío. Eso significa que estas dos filosofías extremas han perdido hoy en día sus bases científicas. Ser y no ser, ninguno de los dos puede probarse y deben ser vistos como dos lados de la misma totalidad. Si uno busca una esencia real, los objetos desaparecen de nuevo, y mientras tratas de mantener ese espacio vacío este se llena de nuevo por sí mismo. Si las cosas son así, entonces ¿en qué podemos apoyarnos? ¿qué tiene el poder de mantener las cosas? Hay una sola cosa en la que podemos confiar absolutamente -el potencial del espacio-. El espacio es mucho más que un agujero negro o una "nada". A menudo sabemos quién está llamando antes de escuchar la voz en el teléfono, o recibimos una carta de alguien en quién habíamos estado pensando fuertemente. Esto no ocurre debido a una visión o una audición extraordinaria, sino porque en momentos olvidamos que estamos separados de la totalidad.
Cuando sencillamente estamos allí, desnudos, abiertos y descansando en lo que sea que suceda, las cosas suceden. En esos momentos no sólo estamos experimentando a través de nuestros sentidos, sino a través de la vibración de cada átomo de nuestro cuerpo. Como el espacio y la energía tanto dentro como fuera son parte de la misma totalidad y no pueden ser separados, estamos siempre conectados con todo. En budismo esto es llamado "el Estado de Verdad" en sánscrito: "Dharmakaya" y en tibetano: "chöku". Esto significa que todo es parte de la misma totalidad. En otro nivel esto expresa que el espacio es como un contenedor dentro del cual estamos. Ese sentimiento de totalidad no aleja la necesidad de juzgar las distancias entre las cosas, esto es necesario para la supervivencia. A través de los milenios cualquiera que fuera capaz de evaluar que tan lejos estaba el tigre, u hoy en día que tan cerca está pasando el camión, es capaz de sobrevivir y traspasar sus genes. Esa es la razón por la que muchos, en primera instancia, se resisten a entender la totalidad. Sin embargo, es claro que hay mucho más espacio detrás de los seres que entre ellos. Si uno está consciente de la distancia entre las estrellas en el espacio aún Australia es cerca. Yo recomiendo tratar de desarrollar ese punto de vista. Es muy importante ver al espacio como algo que conecta a todos los seres y está vivo, como un contenedor que transmite
información entre los seres.
Sin embargo, el espacio tiene mucho más que conciencia y esto es lo que lo hace interesante, es gozoso por naturaleza. La radiación de la mente misma es mucho más rica que las experiencias condicionadas de alegría por las cuales nos esforzamos. Los mejores momentos de la vida son regalos y aparecen cuando los seres se olvidan de sí mismos. Estas son las situaciones donde los sentimientos de separación desaparecen, es como estar en los brazos de nuestros seres amados, los momentos atemporales de "ser uno".
Aquí el gozo atemporal e innato de la mente puede manifestarse, y se hace permanente cuando uno permanece más allá de la esperanza y el temor, en la riqueza de la experiencia inmediata. Este estado es inseparable del espacio, expresa sus cualidades ilimitadas y es muy convincente. Así, el más alto gozo es inseparable de la percatación espontánea de la mente y es una transmisión de sabiduría. Es mentalmente gozoso; es la base tanto de lo externo e interno y puede reconocerse a sí mismo aun durante el proceso.
Finalmente, como el espacio es ilimitado se expresa a sí mismo como amor. Esto no se refiere a esa bondad en la que uno puede pensar que como occidental de una sociedad inteligente y altamente desarrollada uno debe ayudar a los seres de los ghettos y otras partes pobres del mundo. Eso por supuesto que es muy bueno, sobre todo si se les ayuda a que tengan menos hijos. Sin embargo esto es solo una sombra de la experiencia ilimitada donde el amor aparece del sentimiento de "ser uno", donde el sujeto, objeto y experiencia son una totalidad y no podemos separar nuestro deseo de ser felices del deseo de los demás de ser felices, uno está en el estado absoluto. Observando el mundo esto se siente naturalmente, no hay ninguna duda que todos los seres desean la felicidad y evitar el sufrimiento. El desarrollo pleno de la mente es preparado por el Gran Camino o Budismo Mahayana y se obtiene rápidamente a través de los incontables métodos hábiles del Camino del Diamante. Las tres escuelas antiguas del Budismo Tibetano, las cuales están basadas en la meditación y la transmisión nos llevan especialmente rápido a ese estado. Bajo el nombre del Gran Sello o la Gran Perfección, la base, el camino y la meta todo se vuelve liberador. Especialmente en el linaje Kagyu, que yo represento, el espejo y su radiación nunca están separados.
El espacio y el gozo son entendidos como inseparables. Lo que ve a través de nuestros ojos y lo que escucha a través de nuestros oídos es clara luz. No es algo exterior. Sin embargo esto no es una luz brillante como la de un proyector, en cambio es un constante estado de frescura, un excitante aquí y ahora, y donde profundos entendimientos momentáneos aparecen en conexión directa con la experiencia misma. La unión de un contínuo "aha" con toda experiencia, es el verdadero gozo y la meta.
Un estado definitivo como éste sólo puede ser completamente realizado examinando quién es uno en realidad. Este análisis nos dará la convicción de que no podemos ser el cuerpo. El cuerpo cambia constantemente. Nació y luego morirá y justo ahora esta en constante flujo. Lo que sea que no tenga una naturaleza definitiva no puede ser verdaderamente existente.
La experiencia de que no somos el cuerpo sorprende a primera vista a las personas, pero después es realmente un alivio ¿quién quiere ser algo que se hace viejo, se enferma y luego muere?. Evidentemente un cuerpo pasajero no puede ser la base para una verdadera felicidad.
Frustradas sobre su cuerpo, algunas personas se identifican con sus pensamientos y sentimientos. Sin embargo, esto es aún menos convincente. El estado mental de los seres cambia de manera mucho más visible que sus contenedores externos. En Fausto de Goethe, en un diálogo entre el diablo (Mefisto) y Fausto, el primero dice que nada cambia más rápidamente que las emociones de los seres. Quienquiera que se identifique con los estados condicionados de la mente estará realmente confundido. Los únicos verdaderos sentimientos, que no cambian y son atemporales como el océano bajo las olas, son el estado sin miedo, el gozo y la verdadera compasión. Esto es debido a que aparecen de una sola causa que nunca cambia, el radiante e ilimitado espacio de la mente. Sólo el espacio es no-creado y existe por su propio poder. Como se ha mencionado, es por naturaleza rico y gozoso, y como contenedor es ilimitado, expresa la compasión y unifica todo sin esfuerzo.
Esa es la meta de las enseñanzas del Buda. El desea que todos los seres experimenten que son el océano más que sus olas, y ayuda a liberarlos mostrándoles el espejo detrás de las imágenes. Cualquiera que pueda experimentarse a sí mismo como la radiación que conoce, no será perturbado por la corriente de lo que se conoce. Eso es lo que Buda quiere enseñar a los seres. El gozo ilimitado que él señala se obtiene por el reconocimiento de la mente misma. Entender que no ha nacido ni ha sido creada hace que todo en la vida sea un regalo.
Cuando las personas son capaces de confiar en su propia naturaleza búdica, las meditaciones del Camino del Diamante dan la posibilidad de trabajar con la mente a través de la forma o la abstracción. La forma emplea una fase de construcción y una fase de disolución. Aquí los Budas aparecen sobre o enfrente nuestro como formas de energía y luz. La retroalimentación influye sobre los movimientos en los canales de energía del cuerpo. Esto es un estado de alto gozo que siembra las semillas para las habilidades y las cualidades que están más allá de lo personal. Cuando el aspecto de Buda se solidifica se hace un puente vibratorio adicional - un mantra - entre uno y la forma de luz y finalmente, uno lo disuelve en luz y lo mezclamos en nosotros tan naturalmente como el agua se disuelve en el agua o la luz ilumina la luz. Aquí toda forma desaparece y sólo hay conciencia. En su espacio ilimitado, más allá del experimentador, de la experiencia o de cualquier cosa experimentada, la conciencia no tiene centro o límite, no hay un aquí o un allá. Esta mente reconoce sus incontables cualidades a través de su propio poder. Esta fase se realiza sin esfuerzo o violencia. Esto es completamente diferente a los intentos cristianos de sólo pensar cosas buenas o el método hindú de tratar de no pensar del todo, lo que simplifica la mente. Descansando en la esencia de lo que está consciente mientras se le permite a los pensamientos ir y venir
naturalmente sin evaluarlos, se va obteniendo un entendimiento atemporal. Antes que la conciencia se apague, una vez más dejamos que aparezca un mundo fresco, radiante y nuevo. Compartimos todas las impresiones positivas acumuladas con todos los seres.
Hay una meditación del Camino del Diamante muy profunda y fácilmente accesible a través del poder de nuestros deseos, cambia a los seres profundamente y yo la enseño una docena de veces alrededor del mundo cada año, conocida como "Phowa", es la práctica de morir conscientemente.
Hace 950 años, el héroe Marpa trajo la transmisión de su maestro Naropa y hoy en día un método como este sólo existe en las tres escuelas antiguas del Budismo Tibetano. Aquí uno puede aprender a controlar el proceso de muerte de modo que al momento de morir puede enviar la mente a la tierra pura del más alto gozo. Esta práctica produce señales en tres niveles. El externo es corporal y consiste de una abertura en el cráneo, ocho dedos detrás de la línea original del cabello. Es, usualmente, un pequeño corte, nada grande, sensible al tacto y visible mediante una gota de sangre. Durante la práctica muchos tienen la experiencia de dejar sus cuerpos libremente. La segunda o señal interna son estados inolvidables de libertad y gozo. También muchas impresiones subconscientes aparecen cuando esta poderosa práctica purifica el tubo central de energía que atraviesa nuestro cuerpo. En ese momento pueden surgir el temor y la inseguridad. Pero cuando su propia madurez y el poder del lama las ha conducido a través del proceso, las personas reportan un logro real y un gran alivio. La tercera, la realización secreta es la certeza de que se ha perdido el miedo en un alto grado. Es la conciencia de que somos del alguna forma indestructibles y que diferentes tipos de sufrimiento se han ido. A través del Phowa, muchas personas descansan en su propio centro y se identifican más con aquello que experimenta su conciencia, que con los muchos objetos
de su experiencia. Esto no es algo intelectual, es algo total. Cualquiera puede muy fácilmente aprender a decir las palabras correctas. Uno sabe más allá de cualquier duda que el cuerpo y el habla son nuestra riqueza, el medio para brindarle beneficio a otros seres. De esta forma, la más importante de todas las experiencias budistas hace crecer la percatación inquebrantable de la mente. Uno comprende que no hay nada que probar o disculpar. Uno es eso que ve y escucha justo ahora, que experimenta y es consciente. Carece de sentido entonces dejarnos sacar de nuestro centro por los eventos fugaces del Disneylandia externo o interno. Desde un nivel de seguridad mental uno utiliza el cuerpo y el habla para ayudar a los seres en sus múltiples estados pasajeros de confusión. Ser útil a los demás desde el nivel de gozo, libre de miedo y con compasión es la meta real.
Buda enseñó diferentes métodos para llegar allí. Para los menos rebeldes que preferirían evitar dificultades les recomendó el camino de la renunciación, sugiriéndoles hacerse monjes o monjas. Este nivel les proporciona seguridad social, uno no tiene que confrontarse y está realmente protegido. Aquellos cuyo objetivo es conquistar la vida, que deseaban dejar una huella masiva a través del mundo condicionado les recomendó vivir como laicos. Aquí el Buda no se enfocó en lo que se debe evitar, sino en lo que es posible y atractivo, en hacer la vida más rica y más significativa para otros y nosotros mismos.
El más alto nivel de las enseñanzas que el Buda dio para los llamados "realizadores" está en el nivel de la visión. Anteriormente fueron llamados "yoguis", pero esa palabra hace que muchas personas piensen en un hindú con un turbante. Por lo tanto elegí el nuevo término que se enfoca en el resultado. Esto incluye a todos los que sin miedo se esfuerzan hacia la iluminación. Entre los realizadores la visión es el rey. El punto aquí es experimentar todo en el nivel de las más alta pureza. Para entrar en esto uno debe entender que no es necesario morir para ir a una tierra pura y eso también significa que no hay que ir a ninguna parte. Es un entendimiento profundamente liberador de que la mente de todos es clara luz, y que eso también incluye la nublada conciencia de una pequeña araña que puede entender únicamente algunas pulgadas cuadradas en su telaraña. Si encima de eso el buen karma nos permite reconocer todo como fresco y nuevo, sentir cada átomo vibrando de gozo y manteniéndose unido por amor, la mente entonces puede realmente expresar su poder gozoso. La felicidad entonces será definitiva, es sólo una cuestión de confianza. Cualquiera que se atreva a confiar en su bondad básica y saltar de las imágenes hacia el espejo le será dado todo regalo. Cuando la conciencia cambia de las olas al océano y se vuelve de las experiencias hacia el experimentador mismo, sólo hay gozo espontáneo.
Una frase simple resume mi charla esta noche: "compórtense como un Buda hasta que se conviertan en uno" ¿están de acuerdo?. Esto significa elevar el nivel de percepción y sólo es necesario remover el polvo de nuestros ojos para reconocer todo como una expresión de amor y perfecta sabiduría espontánea. Darse cuenta que el potencial ilimitado de la mente esta jugando aquí y ahora así como en todas partes y en todo momento. Sólo éste entendimiento puede asegurar una felicidad verdadera, absoluta y definitiva, y las meditaciones budistas apuntan directamente a esa experiencia. Hace 2550 años el Buda en concordancia con el entendimiento de esa época describió su estado como "el fin del sufrimiento". Hoy en día esa frase se quedaría corta y podemos comparar su experiencia a colocar los dedos en un toma corriente y hacer pasar todo el voltaje de nuestra ciudad por nuestros huesos. Esa intensidad, inseparable de la más alta claridad y gozo es el estado del que hablamos y esa es la razón por la cual los budas en el estado Annutara más alto se muestran siempre en unión femenina masculina, que es la manera como la mayoría de las personas se acercan a esa alegría.
Tres clases de meditación llevan a los seres a ese estado. La primera calma y mantiene la mente. Esta es comparable a una taza de café que no se sigue removiendo, las cosas naturalmente se reflejan en ella. El segundo nivel trabaja con nuestra motivación. Aquí la compasión y la sabiduría nutren nuestra absorción e involucramos más de nuestra totalidad. En el tercer y más alto estadio de identificación nada está fuera de nuestros esfuerzos. Con su visión y métodos, el entendimiento, el poder y una profunda confianza llevan a las cualidades inherentes de la mente a una completa maduración. Aquí uno se hace unidireccional porque la mente es rica y no necesita de algo en alguna parte. Se puede permanecer feliz dondequiera que esté. Segundo, uno se hace no-artificial porque la radiación del aquí y el ahora va más allá de cualquier cosa que pudiéramos imaginar. Tercero, la mente se hace consciente de sí misma en lo que sea que ocurra y el experimentador inquebrantable se siente a través de toda experiencia. El espejo es más radiante que sus imágenes y es más importante el estar conscientes, que si cosas placenteras o dolorosas pasaran. Finalmente, en el cuarto nivel no se necesita más de algún esfuerzo consciente. Sin duda o separación entre sujeto, objeto y acción uno automáticamente realiza lo que hace madurar a los seres a la larga .
Al final sólo hay un punto que debe ser liberador para psicólogos y terapeutas; que la verdad colectiva en el nivel relativo es ilusoria. Muchos piensan que entre los sueños rosados arriba y los grises oscuros abajo debe existir algo real, un nivel de verdad confiable. Eso nunca se ha descubierto en el nivel condicionado. Sin embargo, si uno busca algo realmente presente e indestructible uno consigue sólo espacio. Sólo del espacio todo aparece. A través de su claridad todas las cosas se conocen y todo lo externo e interno retorna a su esencia ilimitada. En ese espacio perfecto, el más alto gozo, amor, poder, coraje, energía, sabiduría y entendimiento son todos perfectos. En otras palabras, tenemos una verdadera garantía. El más alto nivel de funcionamiento es el nivel de la verdad más alto. Mientras mejor uno se siente, mejor todo se mueve, los más excitantes lados de la mente aparecen, entonces más cerca nos encontramos del estado de Buda.
La diferencia entre el Buda y los demás seres es sólo una: él ha desarrollado todas las cualidades del cuerpo, habla y mente. Todos pueden hacer exactamente lo mismo. Como he mencionado varias veces tanto la vía como el camino son buenas.
ˇMucha felicidad para ustedes y los suyos!
Traducido de Buddhism Today
Volumen 4, 1998.
La estupa y el mala.
Por: Lama Ole Nydahl
La estupa es un símbolo budista que nos es familiar, conocida por aquellos que han viajado a Asia o visto películas o libros de temas budistas. La forma de la estupas nos hace pensar en otros símbolos familiares como las pirámides y otras recolecciones de piedras. Las estupas pueden variar en forma y tamaño. La gran estupa de Bodnath es bien conocida. También hay unas pequeñas que se consiguen en los Himalayas, hechas de piedras que fueron recolectadas del sitio donde fueron erigidas. También se han construido estupas en Occidente, como la de Kalachakra (de 40 pies de alta en Málaga, al sur de España), la cual fue construida bajo la guía de Lopon Tsechu Rinpoche en 1994. También hay planes de construir una estupa, como parte del proyecto de un centro budista en Hamburgo.
Uno de los objetivos del budismo es transformar la experiencia del mundo ordinario en algo puro, y todas las emociones en algo útil. Así como el dorje, la estupa es un símbolo sobre la forma o manera en que nuestra experiencia del mundo es transformada.
Normalmente una estupa está constituida por distintos elementos unos sobre el otro. Cada uno de estos elementos representa una parte de este mundo. La base, en forma de escalinata, representa el elemento tierra y todo lo sólido. Encima de la base hay una sección en forma de gota, que tiene una ventana donde se coloca una imagen de Buda. Esta parte simboliza el agua. Sobre la gota hay un cuadrado que simboliza el fuego. Los ojos de Buda característicos de las estupas están pintados sobre la superficie del cuadrado, pero sólo cuando la ventana con el Buda no aparece. Sobre esta parte hay una sección con anillos de menor y menor diámetro, simbolizando el elemento aire. En el tope, hay una llama con la luna y el sol que representan la transformación de la conciencia.
Al ver estupas continuamente, uno obtiene el control sobre los elementos que la estupa representa.
El Mala
Un mala tiene ciento ocho cuentas. Es un collar de cuentas, que muchos budistas utilizan cuando están recitando un mantra. Es una herramienta práctica y al mismo tiempo está llena de simbolismo. Normalmente un mala tiene ciento ocho cuentas pequeñas y una grande que se asemeja a una estupa. De hecho, esta cuenta es una estupa y lleva consigo el significado de la estupa, su forma alargada representa el "Estado de la Verdad" que se alcanza al comprender que no hay un ego o un Yo. En el "Estado de la Verdad" todas las cualidades de la mente se manifiestan libremente. La parte redonda de esta cuenta muestra el gozo que aparece cuando desaparece la ilusión de un ego y todas las energías, normalmente unidas por esperanza y miedo, son liberadas, todas las ideas fijas, todos los pensamientos del pasado y del futuro son descargados. También simboliza el enorme gozo que se manifiesta cuando uno está libre de cualquier juego o artificialidad.
Cuando comprendemos que no hay un ego, y hemos experimentado la gran alegría que trae dicha realización, las cualidades que obtenemos se muestran de forma práctica como distintas acciones o actividades de un bodhisattva.
Cuando se utiliza el mala, uno dice el mantra por cada cuenta. Uno rota el pulgar en dirección horaria sobre cada cuenta y cuando se llega a la cuenta estupa, uno rota el mala y sigue de vuelta por ese camino. Esto hace que el uso del mala sea más fácil, porque las cuentas no estarán muy prensadas en el cordón cuando las muevas.
Durante la meditación es mejor estar totalmente atentos de la visualización del Buda enfrente o arriba de uno. Entonces uno puede utilizar la sensación del mala y la repetición del mantra para fortalecer la experiencia de estar en el campo consciente de un Buda y en el campo de bendición. En esta meditación completa, la mente está con el Buda, el habla con el mantra y el cuerpo con el mala. Cuando a veces sucede - y de hecho ocurre - que la mente no esta concentrada o el habla se salta algunos mantras, una parte de la mente todavía está en la meditación debido al movimiento del mala en nuestra mano. De esta manera el mala puede ser realmente de beneficio.
Hay muchas explicaciones de por qué el mala tiene 108 cuentas. Existen ocho tipos diferentes de conciencias. Primero, están los cinco tipos de conciencias de los sentidos: gusto, olfato, visión, tacto y auditiva. La sexta es como la "consciencia policía" que mantiene un ojo en lo que sucede. La séptima es la "conciencia que almacena" y la octava es la conciencia que procesa el lenguaje, símbolos y objetos dentro de este reino. Después de alcanzar la budeidad estos ocho tipos de conciencia se transforman en una novena "super conciencia" donde todo se conoce intuitivamente. Aquí, las cosas no se experimentan a través de los sentidos sino directamente a través de la vibración de cada átomo en nuestro cuerpo. Este estado es posible porque el espacio es consciente de sí mismo. El espacio no es un hoyo negro o un separador sino un conector de la información que contiene. Cuando las ocho tipos de conciencias ordinarias se vuelven la novena "la conciencia que todo lo sabe y todo lo logra", dentro de nosotros se despiertan 100 budas en la forma de 42 budas pacíficos y 58 airados. Por lo tanto el número representa los ocho tipos de conciencias antes del estado pleno de realización y los 100 budas que se manifiestan a través del estado iluminado de la mente.
Cuando hacemos postraciones se recomienda utilizar uno más pequeño (1/4 de mala) con 27 cuentas. Este tamaño se ajusta bien a la mayoría de las manos.
Muchas personas extienden la función del mala añadiéndole contadores extras. En nuestra tradición Kagyu las colocamos después de la décima cuenta y si utilizamos dos de estos contadores adicionales, se colocan después de las cuentas número 10 y 20.
Los malas de distintos materiales
Los malas pueden hacerse de distintos materiales que son buenos para los distintos budas. Tanto los materiales de semilla de loto como los de árbol de bodhi son buenos para decir todos los mantras. El nombre de semilla de loto es un nombre romántico para las semillas del árbol de pera chino. Estos malas normalmente se hacen en China y se exportan via Nepal y Hong Kong. Los malas del árbol de bodhi se hacen del mismo tipo de árbol bajo el cual el buda se sentó cuando alcanzó el estado de plena realización de la mente. La forma y el tamaño de estas cuentas varían un poco. Por lo general hay dos tipos de cuentas de árbol de bodhi: un tipo tiene el sol y la luna mientras que la otra tiene triángulos tallados encima. Las que tienen los triángulos son especialmente buenas para las prácticas con protectores. Las de árbol de bodhi o semillas de loto pueden sostener energías pacíficas, protectoras, expansivas y fascinadoras, al igual que todos los tipos de mantras. Ambos, son también materiales agradables porque no se calientan o enfrían y son relativamente ligeros.
Entre otros materiales empleados para malas el ámbar y la madera de sándalo son especialmente populares. Los malas de madera de sándalo no son el material que más dura, porque la madera es suave, pero su aroma es agradable. Los malas de hueso o hematita (una piedra muy pesada) son hechos especialmente para prácticas con protectores.
Si uno quiere obtener un mala de buena calidad, los materiales que se recomiendan son los de árbol de bodhi, semilla de loto y ámbar. Otros materiales pueden ser por supuesto igual de buenos. Uno puede elegir el color del mala de manera que concuerde con el color del aspecto búdico en el cual uno medita, por ejemplo negro o negro azulado para Manto Negro, verde para la Tara Verde, blanco para Ojos Amorosos, azul para el buda de la medicina, etc.
Se dice que es señal de un buen estilo si el mala de uno cabe en nuestra mano cerrada. Si es muy grande puede ser señal de orgullo. En lo que se refiere al cordón es buena idea que esté apretado para mantras cortos y más flojo para mantras largos. Con frecuencia los malas se hacen de un tamaño que se ajusta a nuestra muñeca. Por lo general el mala se siente mejor cuando es hecho con un cordón grueso y suave.
"La estupa de Swayambhu en Kathmandú, Nepal es la estupa más antigua
que existe en nuestro mundo 'Swayambhu' significa 'autosurgida'. Dentro
de la estupa hay otra estupa más pequeña que surgió por sí misma. Esto
sucedió en el último kalpa en la época antes del primer buda de nuestro
kalpa. La otra estupa, tal como la conocemos hoy en día, se construyó
alrededor, más adelante, en la época después del buda Kashyapa y anterior
a la del buda Shakyamuni. Dentro, hay reliquias del Buda Kashyapa.
"La estupa trae tanta bendición que con sólo desear ir allá y tomar siete
pasos en esa dirección, incluso si uno fuera a morir en ese momento uno no
renacería en reinos inferiores. Se dice que cada sexto mes Tíbetano, en luna
llena, uno puede ver un reflejo de la estupa en el cielo en Swayambhu. En
ese momento las personas hacen deseos."
Lopon Tsechu Rinpoche.
La tradición sanadora del Buda de la Medicina
Por: Robert Sachs
Cada uno de nosotros tiene la capacidad de ser un buda, un ser iluminado. Lo que distingue a un ser iluminado de un ser ordinario es que ha realizado el potencial latente que esta en cada uno de nosotros. Esas capacidades pueden ser clasificadas en tres: el cuerpo de arcoiris, la mente ilimitada y precisa aunque con acciones totalmente espontáneas llenas de gozo. Nuestro cuerpo de arcoiris esta relacionado con nosotros realizando completamente lo que enseña el sutra del corazón, que la forma es vacío y el vacío es forma. Cuando entendemos y experimentamos la naturaleza insustancial de todas las cosas que tenemos como tridimensionalmente sólidas y reales, obtenemos una presencia que esta llena de recursos ilimitados y sin miedo. Nos volvemos una fuente de protección confiable e incondicional para todos los seres. Nuestra mente ilimitada es el resultado de la eliminación de las ideas fijas que a su vez resultan en el florecimiento de nuestra capacidad de conocer y entender las cosas claramente tal como son, desde las más mundanas hasta las mas profundamente sutiles. Ese es el estado natural de nuestra mente del que se habla en todos los textos y comentarios. Finalmente estando lleno de recursos ilimitados y conociendo todo lo que debe ser conocido en una o todas las situaciones, tenemos la confianza y el poder de ser y actuar de acuerdo a lo que se necesita para beneficiar a cualquiera o todos los seres en cualquier situación. Liberado de
las limitaciones y fronteras, nuestras interacciones son frescas, presentes y gozosas.
¿Que evita que experimentemos la vida de esa manera? Hace dos kalpas ilimitadas, es decir, hace mucho tiempo atrás, esta pregunta fue el ímpetu para que un ser alcanzara la iluminación, el Buda de la Medicina.
Habiendo alcanzado la iluminación, realizando todo el potencial del que hablamos anteriormente, el Buda de la Medicina (Tib. Snagye Mela) vio que hay tres venenos que son la causa de que no realicemos nuestro potencial. Esos tres venenos son la ignorancia, el apego y la agresión. De manera simple: no entendemos completamente que esta sucediendo o los recursos que tenemos en nuestras manos. Con esa visión estricta, desarrollamos ideas fijas y restringidas de lo que pensamos que esta sucediendo. Y cuando alguien desafía nuestra visión del mundo o lo que estamos haciendo basados en nuestras propias ideas fijas, nos volvemos locos, indignados y combativos con ellos, viéndolos como una competencia o como una amenaza. Lo que el Buda de la Medicina podía también ver es que esa manera de pensar y ser tenía efectos sobre diferentes niveles de nuestra existencia. Los tres venenos son las razones por las que caemos en religiones, filosofías, visiones del mundo que son marcadas por diferentes niveles de eternalismo o nihilismo. Pero, también en el nivel de la vida diaria, pueden expresarse como nuestra preferencia por amigos, comida, ocupación o lo que sea. Son la fuente de nuestros dramas, ya sean espirituales, emocionales o físicos.
Para remediar esta situación necesitamos un antídoto para los tres venenos. Remediarlos no significa eliminarlos sino, de acuerdo con la tradición y las enseñanzas del Buda de la Medicina, transformarlos. Cada uno de los venenos es de hecho un velo, una expresión neurótica de las tres nobles cualidades de la iluminación. Consecuentemente, cuando transformamos la ignorancia, nos reconectamos con nuestros recursos ilimitados, nuestro cuerpo de arcoiris. Cuando dejamos ir el apego a las ideas fijas, nuestras mentes se vuelven abiertas a su naturaleza ilimitada. Cuando vencemos nuestra perspectiva territorial y nos vemos a nosotros mismos con cada uno de los seres, la competencia da lugar al gozo y todo lo que hacemos se vuelve una expresión espontánea de nuestro ser iluminado.
Cuando un Buda enseña, da información que es tanto definitiva como útil a nivel relativo. Lo que es definitivamente útil son las enseñanzas del Dharma, las enseñanzas sobre las cosas como son van directamente al origen del problema, en este caso los tres venenos. Finalmente, lo que debe ser transformado es nuestra visión. En el caso del Buda de la Medicina, las prácticas espirituales apuntan directamente a los tres venenos. Tanto para nuestra incomodidad o enfermedad con nuestro mundo espiritual, emocional o físico, es necesaria la transformación de nuestra experiencia de vida y de las perspectivas basadas en los tres venenos.
Al mismo tiempo el Buda de la Medicina puede ver como nosotros, como seres humanos, estamos atrapados en nuestra experiencia. Él vio que debido a nuestras incomodidades y dolores físicos y emocionales no podemos salir de nuestros aprietos y realizar el valor y la importancia de la práctica del Dharma. Por lo tanto para erradicar los síntomas y las condiciones que nos deprimen, el Buda de la Medicina dio enseñanzas sobre medicina. Sus enseñanzas fueron transmitidas desde su fuente iluminada a dioses y seres a lo largo de generaciones.
De acuerdo con la histo-mitología de las fuentes tibetanas, el Ayurveda, la medicina tradicional de India, fue transmitida a los profetas y yoguis por Brahma, quien a su vez lo aprendió hace eones del Buda de la Medicina. El Manjar del Corazón del Tantra o Gyud Zhi del Tíbet, escrito en el siglo XI por el gran médico Yutok Yonten Gonpo, es considerada la más completa transmisión de las enseñanzas del Buda de la Medicina sobre sanación. El único propósito de esa enseñanza fue ayudar a los humanos a sobreponerse a sus cargas emocionales y físicas de modo que puedan conectarse y practicar lo que es definitivamente útil, que los reconecta con su potencial iluminado.
Cuando pensamos en la medicina de los tiempos antiguos, aún si viene de una fuente iluminada como el Buda de la Medicina, es a menudo nuestra arrogancia la que nos hace presumir que es arcaica y no aplicable realmente a nuestro mundo moderno. Lo que sorprende a muchos es que esas enseñanzas incluyen cada aspecto de la medicina que conocemos hoy: embriología, cuidado pre y postnatal, pediatría, gerontología, medicina específica para mujeres y hombres de todas las edades, pediatría, cirugía, etc. Las recomendaciones que el Buda de la Medicina enseñó caen en cuatro categorías o niveles generales que van desde los menos agresivos a los más agresivos, la idea es comenzar con un nivel simple e ir profundizando en la medida que la condición o el sufrimiento del ser demanda un mayor nivel de atención.
I
El primer nivel de medicina enseñado en el Gyud Zhi tiene que ver con cambios en el estilo de vida: dieta, ejercicios, relajación y descanso de calidad e higiene. De acuerdo con el Ayurveda Tibetano, aproximadamente un noventa y cinco por ciento de los síntomas de enfermedades y aflicciones que experimentamos pueden ser eliminados si simplemente hacemos cambios en nuestro estilo de vida que se ajusten a nuestra constitución particular (que en Tibetano se conoce como Rang-Zhin) y nuestra condición actual. El conocimiento de esto es determinado por un médico-sanador tibetano o ayurvédico que hace diagnósticos de pulso, análisis de orina, observaciones, tactos y toma un detallado historial médico, que puede incluir el historial médico de nuestros padres e información astrológica. El resultado de tal examen es el entendimiento de la combinación única de las tres energías básicas, llamadas en Tibetano: nyepas (en Sánscrito: doshas). Las tres energías son: BEKAN (Kapha en Sánscrito), que tiene que ver con las estructuras y tejidos básicos de nuestro cuerpo, LUNG (Vata en Sánscrito) que tiene que ver con todos los movimientos que experimentamos, de cómo nuestra mente se mueve de una cosa a otra, de cómo la sangre se mueve a través de nuestro cuerpo, e incluso de cómo nos movemos de un lugar a otro, y TRIPA (Pitta en Sánscrito) que tiene que ver con todos los procesos de transformación de nuestro cuerpo (como el metabolismo).
Esos tres BEKA, LUNG y TRIPA se juntan en una combinación particular que determinan nuestra estatura, como procesamos información, cuales emociones son predominantes, y aún nuestras inclinaciones espirituales. El Buda de la Medicina enseñó que hay unas 84.000 combinaciones de esas energías o nyepas. En los humanos, pueden ser reducidas a siete tipos de constitución básicas. Conociendo nuestra combinación única nos ayudará a vivir un mejor estilo de vida que sea menos estresante y conducente a acceder nuestros potenciales más profundos.
Sabiendo que a menudo dejamos que las cosas se salgan de control antes de admitir que las cosas no están bien, el Buda de la Medicina vio que hay momentos en los que son necesarios niveles más profundos de intervención; donde la persona esta muy débil o enferma para ocuparse, practicar o de ver algún cambio con solo cambiar el estilo de vida. Así el segundo y tercer nivel se hacen más relevantes en la situación inmediata de la persona, siempre y cuando, a largo plazo, el paciente adopte un mejor estilo de vida de modo que no se vea involucrado en el mismo inconveniente de nuevo.
II
El segundo nivel del Ayurveda Tibetano tiene que ver con los procesos de desintoxicación y rejuvenecimiento. Algunas veces necesitamos liberarnos del exceso de desperdicios y otras expresiones de desequilibrio antes de que ganemos los beneficios de un mejor estilo de vida. Así, la desintoxicación es necesaria. Para realizar esto uno debe utilizar hierbas, suplementos y otras medicinas desintoxicantes, masajes, hidroterapia y métodos conocidos en el Ayurveda Indio y el Tibetano como los cinco Karmas (Sánscrito: Pancha Karma, en Tibetano: Len Nga). Estos incluyen: enemas, purgantes, vomitivos, tratamientos nasales y purificación de la sangre. Es sólo después de la desintoxicación que el segundo nivel, el rejuvenecimiento, es efectivo. Para rejuvenecer el cuerpo uno puede utilizar hierbas, suplementos, esencias (como ejemplos están las píldoras preciosas de la tradición tibetana que en el ayurveda indio se denominan Rasayanas), masajes e hidroterapia con hierbas rejuvenecedoras, y enemas de hierbas. El rejuvenecimiento, sin embargo, puede también ser practicado antes de la desintoxicación en situaciones donde la energía de la persona esta agotada, de